Con el propósito de proteger la dignidad, el bienestar integral y la seguridad psicológica de los servidores públicos, la Secretaría General y Desarrollo Institucional viene impulsando la apropiación del Violentómetro Laboral dentro de la entidad. Esta herramienta permite visibilizar y detectar a tiempo comportamientos imperceptibles que deterioran el clima de trabajo, recordando que la violencia laboral no siempre inicia con agresiones directas, sino con conductas sutiles como la microgestión constante, la desvalorización de ideas o el desinterés por respetar el turno de palabra de los demás.
Andrea Méndez, secretaria general y desarrollo institucional, enfatiza en la importancia de atender incluso las señales más leves antes de que escalen hacia situaciones de mayor gravedad, como la exclusión, el trato irrespetuoso, la sobrecarga intencional o las represalias. Reconocer oportunamente estos comportamientos resulta clave para establecer límites claros, promover el diálogo asertivo y erradicar cualquier práctica que atente contra el desarrollo profesional de los colaboradores en la administración departamental.
Para la Administración Departamental, consolidar un entorno laboral seguro y saludable es una prioridad indispensable que va más allá del cumplimiento de metas y resultados. A través de estas campañas de concienciación, la entidad reafirma su compromiso firme con la construcción de una cultura organizacional basada en el respeto mutuo, el reconocimiento continuo y el cuidado de las personas, entendiendo que el trato digno en el ejercicio de la función pública es un principio fundamental que no se negocia.
